Juan Hernández Machado
Cuba, 08 de febrero.- Es bien conocido que cuando decimos filatelia esté implícito el reflejo del quehacer humano en su más amplio sentido, y por ello también se ha utilizado a través de los años para expresar solidaridad.
Las primeras manifestaciones las encontramos en países que manifestaron solidaridad con determinadas causas humanitarias y así emitieron internamente sellos de uso obligatorio, o de tasa, para recaudar fondos para obras.
Cuba es un ejemplo de lo anterior pues en el período republicano liberó varias emisiones de un sello de correos, como tasa de beneficencia de uso obligatorio a favor de la niñez y la lucha contra la tuberculosis.
De esta estampilla postal se produjo una emisión anual entre 1938 y 1943.
Bélgica hizo varias emisiones semi postales, entre 1922 y 1927, para recaudar fondos para ayudar a los inválidos, tuberculosos y heridos durante la primera gran contienda mundial.
A diferencia de la tasa que tiene un solo valor, el sello semi postal tiene, por lo general, dos valores, el primero para pagar el servicio de correo determinado y el segundo es el que va al fondo especial humanitario.
También Bosnia Herzegovina hizo en 1916 una emisión con fines similares a las emisiones blegas.
La antigua República Democrática Alemana emitió en 1952 una serie de cuatro valores semi postales para ayudar al Programa de Reconstrucción Nacional.
La diferencia ética y moral en el uso de los semi postales con fines humanitarios es que la población los utiliza de forma voluntaria y por lo tanto, un mayor empleo denota más conciencia del problema que se quiere resolver.
Pero también se han hecho emisiones semi postales para recaudar fondos de ayuda a determinados pueblos u organizaciones internacionales en momentos difíciles.
Ante un llamado de Naciones Unidas, la entonces República Árabe Unida, integrada por Egipto y Siria, emitió en 1967 dos valores semi postales para el fondo de ayuda a salvar los monumentos culturales de Venecia y Florencia dañados por las inundaciones de 1966.
La causa palestina motivó a países como Siria y Túnez a hacer emisiones semi postales en 1965 y 1981, respectivamente, con el fin de recaudar fondos para ayudar a ese hermano pueblo árabe.
También la lucha del pueblo vietnamita contra la agresión estadounidense motivó a varios países a utilizar la filatelia para generar fondos.
La República Democrática Alemana hizo varias emisiones semi postales, generalmente de un valor, entre los años 1966 y 1971, para el Fondo de ayuda a Vietnam.
Mongolia, puso en circulación un valor similar con iguales fines en 1967.
Turquía liberó un valor semi postal en 1975 para recaudar fondos para apoyar el pueblo namibio, que sufría en ese entonces los dictámenes del régimen surafricano del apartheid.
Egipto, por su parte, emitió un valor semi postal en 1986 para el fondo de lucha contra la sequía y desertificación en Sudán.
En la actualidad, Francia ha sido el primer país en emitir un sello semi postal para recaudar fondos para las víctimas del terremoto en Haití. Tal vez muchos otros países se unan a esa iniciativa y utilicen con tales fines a ese pequeño embajador, como denominara a los sellos de correos el Héroe Nacional cubano, José Martí.
De esa forma, los hombres y mujeres del mundo que no puedan físicamente ayudar a los hermanos haitianos en este difícil momento, pueden sentir por esa vía que su contribución estuvo presente.
* El autor es figura de Mérito de la Federación Filatélica Cubana y colaborador de Prensa Latina.