Veneranda Mendoza Herrera
Toluca, 05 de agosto.- La diputada local Juana Bonilla rechaza haber fracasado como candidata del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la presidencia municipal de Nezahualcóyotl, reconoce en las fracturas internas un elemento importante de la derrota pero asegura que “ganaron” la contienda los viejos métodos priístas y advierte que el pasado 5 de julio quedó de manifiesto que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se ha convertido en un peligro para la democracia del Estado de México y del país, porque detrás de la intensión de ungir al gobernador Enrique Peña presidente de la República se encuentra el ex mandatario Carlos Salinas de Gortari.
-¿Qué ocurrió el 5 de julio en Neza?
JBJ: Hubo compra indiscriminada del voto. El PRI hizo un “guardadito” de recursos, castigó a varias áreas sustanciales y aplicó esos dineros públicos al proceso electoral. (Los priístas) jugaron con el hambre de la gente. Dependiendo de las condiciones económicas de los ciudadanos de cada sección electoral pagaron entre 200 y 500 pesos cada voto; mientras sus operadores recibieron entre mil 500 y 5 mil pesos.
También aprovechó la desorganización en la instalación de casillas; los funcionarios en más de 400 casillas pertenecían a secciones electorales distintas. Hubo una mala preparación del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) en este sentido.
El PRI además implementó una campaña de descalificación. Pervirtieron el proceso electoral.
Puso en marcha todos sus viejos métodos, pero renovados. Demostró que es el mismo PRI de siempre, dejó en claro que detrás del gobernador Enrique Peña Nieto se encuentra el ex presidente Carlos Salinas de Gortari.
-¿Qué sentir provocó a los perredistas la pérdida de su bastión mexiquense?
JBJ: Resentimos la pérdida de Neza y de otros municipios importantes. De alguna manera es un “jalón de orejas” porque también respondió a un esquema de dificultades internas, nacionales y estatales; por lo tanto, es necesario que el PRD sea crítico de los factores externos, pero también autocrítico de los internos para implementar acciones por dentro y de esta manera remontar en las elecciones del 2011 y 2012. Por ahora se está dando una discusión interesante en Nezahualcóyotl, donde hemos sido oposición y gobierno, por tanto conocemos la administración y esos elementos nos servirán para evaluar y criticar al nuevo gobierno, y para realizar gestión aunque se advierte que nos resulte complicada porque detrás del presidente municipal electo se encuentran los viejos priístas, los mismos que en 1996 perdieron el municipio y utilizaban el ayuntamiento como su “caja chica”, y quienes durante el próximo trienio controlarán al alcalde.
-¿A la derrota perredista contribuyó la imposición de candidatos, como lo señalan algunas corrientes?
JBJ: A partir del 5 de julio asumimos una postura de apertura. Estamos escuchando todas las voces, aceptando señalamientos, pero también estamos planteando propuestas. No fui impuesta, dialogué con todos los grupos en Neza, incluí a todos, fui incluyente.
-¿Juana Bonilla falló como candidata?
JBJ: Como candidata, siempre fui adelante en las encuestas, el problema radicó en que el partido, como tal, fue a la baja. Estuvimos dispuestos a hacer un buen gobierno, pero todas las administraciones conllevan un desgaste natural del poder.
-Pero ¿Hay responsabilidad de Luis Sánchez, de Higinio Martínez, de Héctor Bautista, de Javier Salinas, incluso de Jesús Ortega?
JBJ: Hay responsabilidad de todo el partido porque todos lo hacemos. En lo personal, tengo mis críticas a Jesús Ortega (dirigente nacional del PRD) porque durante la campaña promocionó más su imagen y la niña Mariana fue más conocida que los propios candidatos. Dice el dicho que las derrotas son huérfanas y las victorias tienen muchos padres y madres, creo que no debe ser así. En este fenómeno incluso influyeron quienes estuvieron en desacuerdo con la actual dirigencia, con las postulaciones, quienes aprovecharon la franquicia del PRI: Convergencia para aliarse con el Gobierno estatal, y hoy piden y pretenden ampararse en la amnistía. Y “El Peje” por no apoyar a todos los candidatos perredistas y, más aún, en algunos casos incluso otorgar su apoyo a candidatos de otros partidos.
-¿Luis Sánchez debe renunciar?
JBJ: Su renuncia no conduce al repunte automático del partido. Creo que no se debe ir ni Luis Sánchez, ni “El Peje”; es momento de conjuntar esfuerzos; la gente ya no quiere que nos peleemos. Todos fuimos culpables y debemos dar cabida al diálogo. De cualquier manera habrá una recomposición natural de las bases desde el momento en que ya no se encuentren incluidas en las nóminas de los ayuntamientos perredistas y sólo nos quedaremos quienes tenemos verdadera convicción. Yo también tengo mis diferencias personales con Nueva Izquierda (NI) nacional, y estuve en contra del cabildeo con el Tribunal Electoral para quitar la candidatura a Clara Brugada, pero no toda la culpa es de ellos.
-¿Cómo iniciar la reconstrucción del PRD?
JBJ: Debemos partir de un ejercicio de autocrítica, de valoración interna fuerte, a nivel nacional y estatal, permitir que los cuadros hablen para reconstituir al partido más que refundarlo, y fortalecer la estructura desde los Comités Municipales con oficinas y recursos, con cabida para todos los grupos, con su participación en todas las actividades, porque no podemos jugar a administrar el cascarón.
Debemos salir a las calles, pues el PRD se ha alejado de la gente, les quedamos mal y debemos resarcir ese daño. No podemos administrar la pobreza.
-¿Hay apertura de los dirigentes para implementar esta estrategia?
JBJ: Debe haberla, yo creo que sí; el dolor es para todos, todos sufrimos el luto aunque de manera diferente; todos somos sensibles.
-¿Cuáles son los riesgos del retorno a los gobiernos y representaciones priístas?
JBJ: Demasiados.
En Neza seguiremos de cerca las acciones del PRI, las revisaremos con lupa, nos convertiremos en su sombra porque ya conocemos cómo se administra el municipio y contaremos con 5 regidores que están compactados.
Pero en la Legislatura el PRI prácticamente tendrá la mayoría calificada y harán lo que quieran, estarán incontenibles. Las fracciones de oposición posiblemente tengan buen nivel de discusión, pero en la votación el PRI estará en posibilidad de aplicar la aplanadora, el carro completo, sin entender razones no aceptar el diálogo. El PRI se ha convertido en un peligro para la democracia del Estado.
-¿La Legislatura será empleada como plataforma de las aspiraciones presidenciales del gobernador Enrique Peña?
JBJ: Sí, basta con analizar los perfiles de los diputados locales y federales electos. Por ejemplo, en la Cámara Baja del Congreso de la Unión se promueve a Luis Videgaray como presidente de la Comisión de Presupuesto, que es donde se negocian los recursos federales para las entidades- expuso.
Finalmente, Bonilla Jaime confió en la posibilidad de que su partido se recupere de la debacle, gracias a que sabe comportarse no sólo como gobierno, sino además como oposición.